30 Enero

Si queremos que nuestra Congregación pueda durar y propagarse en la Iglesia de Dios, es esencial que se mantenga vivo en ella, no sólo el nombre, pero aún así el espíritu de San José”.

(Il fine, p. 35)

29 Enero

Somos hermanos, y nuestro corazón se expande en el amor mutuo. Lejos de nosotros cada pelea, cada rumor, cada despecho; lejos aquel espíritu de dominación y arrogancia, en tratar a los demás; nadie intente señorear; somos hermanos, y que la paz reine entre nosotros, al igual que en las familias donde es la bendición del Señor”.

(Spiegazione, p. 140)

28 Enero

“Toda la bondad y la ternura de los padres terrenales no es ni la sombra de la que nuestro Padre Celestial tiene para nosotros. Miren, hermanos míos, qué amor tan singular nos ha tenido el Padre: que no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos”.

(S. Leonardo Murialdo, Escritos XI, p. 297)

27 Enero

“Dios de bondad y misericordia, te alabamos y te bendecimos por la vida y santidad del Venerable Padre Juan Schiavo. Te pedimos, por tu intercesión, la gracia de vivir como él vivió en la total disposición a tu voluntad”.

(Oración de la postulación)

26 Enero

“Tú me amas con todo tu ser, y yo Te amo con todo mi ser. Pero Tú eres infinito y yo soy muy pequeño, muy limitado; pero quien da todo, da lo que puede, y Tú estás contento; entonces, Dios mío, te doy todo absolutamente”.

(S. Leonardo Murialdo, Testamento, p. 119)

25 Enero

Aquí está muy bien delineado nuestro deber, aquí es lo que San José pide de nosotros: obedecer sin chistar, vivir en paz entre hermanos, sin disputas y discordias”.

(Circulares de P. Costantino, p. 94)

24 Enero

Tendremos la unidad fraterna si basaremos la vida común en la caridad, la humildad, el respeto mutuo y la tolerancia, que abarque a todos los que se jactan del nombre de hijos de San José”.

(Circulares de P. Costantino, p. 29)

23 Enero

Maria, unida a José, el hombre justo, por un estrechísimo y virginal vínculo de amor, te celebró con cánticos, te adoró en silencio, te alabó con la vida y te glorificó con su trabajo”.

(Prefacio de S. Maria de Nazaret)