20 Enero

Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos… ¡Cómo es reconfortante! Nosotros, que somos buenos en tan poco. Pero tener a Jesús con nosotros, para animarnos, para enseñarnos, para comunicarse…”.

(S. Leonardo Murialdo, Escritos IV, p. 116)

19 Enero

Parece que S. José, inspirando a nuestra Congregación, ha sido incapaz de darle otra característica que su propia, y que nosotros, monstrando la humildad y la mansedumbre y practicándolas de preferencia, simplemente llevamos con nosotros, por así decirlo, el sello del autor y la marca de fábrica”.

(Spiegazione, p. 84-5)

18 Enero

La característica esencial es la unidad, la concordia; y luego la concordia dura si triunfan la humildad y la caridad; de ellas nacen la tolerancia, el perdón de los pequeños desacuerdos que pueden pasar”.

(S. Leonardo Murialdo, Escritos IX, p. 234)

16 Enero

San José es para nosotros aquel siervo fiel y prudente qun Dios ha designado como cabo de su familia y del quien tenemos que tomar la dirección y el ejemplo”.

(Il fine, p. 34)

14 Enero

“Se lee en los libros de piedad, se predica desde el púlpito que Dios ha amado tanto a los hombres, pero no se reflexiona que es en el presente, ahora mismo, en este mismo momento, cuando Dios nos ama verdadera e infinitamente”.

(S. Leonardo Murialdo, Testamento, p. 111)

13 Enero

¡Ah! ¡Qué grandeza del amor de Dios hacia mí! Y yo, ¿cuánto amor debería tener hacia Él? Debería amarlo con amor infinito”.

(S. Leonardo Murialdo, Testamento, p. 119)

12 Enero

La humildad llevará los Josefinos a encontrar la alegría en la vida pobre y escondida. La caridad les ayudará a convertir cada comunidad en una familia semejante a la de Nazaret; a entregarse con todas sus fuerzas a los jóvenes necesitados; y a promover la paz y la unidad entre todos los que colaboran a la venida del Reino de Dios”.

(Const. 6)

11 Enero

“¿Hay amor más tierno que el de un padre? Oh sí, ¿no es verdad que las madres quieren tener un amor cada vez más dulce, más afectuoso? Pues bien, Dios nos tiene a nosotros un amor de madre”.

(S. Leonardo Murialdo, Escritos XI, p. 298)