50. Carisma de Murialdo en la experiencia de un grupo juvenil

En este artículo se presenta la experiencia concreta del CLAJMUR, nacido en 1980 en Ecuador, para la educación de los jóvenes a la luz de la devoción y del carisma de San Leonardo Murialdo. Se presentan los objetivos, el método, la promesa, la organización concreta y, como punto fundamental, la espiritualidad carismática murialdina. Una propuesta, posible no sólo en Ecuador, que necesita de un animador entusiasta, convencido, que sepa cómo enamorar a los jóvenes del carisma de Murialdo, convertido en motor de crecimiento humano y cristiano, porque el objetivo es ser luego un testigo, un fermento en medio de otros jóvenes. Así CLAJMUR no es sólo una escuela de madurez, sino también una escuela para preparar los jóvenes para que sean ellos mismos animadores de otros jóvenes.

Padre Francisco Mena Reinoso

Mena

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50. Carisma de Murialdo en la experiencia de un grupo juvenil             (Padre Francisco Mena Reinoso)


 

Al fundar el “Club de Animación Juvenil Murialdo” el 30 de diciembre de 1980, mi objetivo fue difundir la devoción de San Leonardo Murialdo entre los jóvenes y formarlos a la luz de su carisma.

La fundación se realizó por la necesidad de ofrecer a los jóvenes la oportunidad de ocupar su puesto dentro de la Iglesia y de la Congregación de los Padres Josefinos, conforme a las enseñanzas del Concilio Vaticano II y a Nuestras Constituciones.

Diez jóvenes, nueve del Colegio Paulo VI de los Padres Josefinos de Quito y un egresado del Colegio San Luis Gonzaga de los Padres Jesuitas, después de dos días de convivencia, emitieron la Promesa del Club de Animación Juvenil “Murialdo” (CLAJMUR) bajo la asistencia maternal de “Nuestra Señora de Agua Santa de Baños” en la Provincia de Tungurahua.

Como notamos los jóvenes comienzan con una promesa, así están indicando, según el contenido de su promesa, que van a tener en cuenta su compromiso bautismal con Cristo y que serán apóstoles de los jóvenes con el carisma de Murialdo. Por otra parte, es importante en los grupos juveniles llevarlos a formular una promesa, pues a así van a tomar su grupo con seriedad.

El Clajmur tiene un Directorio, no un Reglamento, y en consecuencia puede dar una respuesta conveniente al ambiente en el cual se desenvuelve. Lo importante es que se atenga a los objetivos del Grupo para no perder su identidad. Los objetivos le llevan a ser un líder al servicio de Cristo en los jóvenes con la mística de Murialdo. El Clajmur es una escuela de líderes.

Los objetivos del Clajmur son:

1.- Ser animador, líder y fermento en su colegio o parroquia, a fin de ayudar a las autoridades del Plantel o al Párroco a modo de Cooperador Laico Josefino voluntario, a medio tiempo o a tiempo completo en una actividad determinada, establecida por la Autoridad correspondiente.

2.- Adiestrar a los integrantes en la dirección de convivencias.

3.- Tecnificar a sus miembros en la formación y dirección de grupos juveniles.

4.- Ser grupo alimentador de los líderes de otros grupos juveniles cristianos.

La metodología que se usa en el Clajmur es la no directiva o sea una imitación de la que Cristo utilizó con sus Apóstoles, es decir, enseñó como Maestro y Amigo, luego envió a predicar las enseñanzas recibidas. En esta Escuela Apostólica, la vivencia constituyó el fundamento de la enseñanza y del aprendizaje. También el Clajmur hace suyo este método, el joven crece y madura dentro del grupo siendo agente activo de su propia formación y realización, primero aprende y luego comparte lo aprendido, como fruto de su experiencia, porque vale más una pepita de oro descubierta con el propio esfuerzo, que todo el oro que le quiera dar el Asesor o el Conferencista.

La Promesa, puede parecer algo novedoso en el Clajmur, efectivamente lo es, pues el que hace la promesa Clajmur debe haber superado las fases de maduración, esto es, las de Aspirante y Pre-clajmur, distinguiéndose por su acción positiva en pro de sus compañeros y cuya maduración humano-cristiana, la actuación en convivencias y grupos juveniles, le hagan merecedor a emitir la Promesa Clajmur , luego de haberla solicitado.

El contenido de la Promesa es:

1.- Vivir más profundamente el compromiso bautismal.

2.- Trabajar con los jóvenes como lo hizo S. Leonardo Murialdo.

3.- Cumplir diariamente la Buena Acción Clajmur (BAC).

4.- Ser responsable en las tareas que le pide el grupo.

5.- Seguir asistiendo a las reuniones de su grupo o del grupo donde se hallare de paso.

6.- Continuar conociendo y viviendo el carisma de la Congregación Josefina.

La Promesa no es obligatoria para todos y dura para toda la vida.

La jaculatoria del Clajmur es: “Virgen Inmaculada, Madre y Reina del Clajmur, ruega por nosotros”.

Las reuniones son semanales y se sesiona a la hora establecida, ya que el Clajmur se atiene a la Palabra de Jesús :”Donde están dos o tres reunidos en mi Nombre, allí estoy Yo, en medio de ellos.” (Mt .18, 20). Las reuniones se lleven a cabo con un Orden del Día, en donde pueden constar: cantos, dinámicas, oración, reflexión bíblica, que nunca debe faltar, comunicaciones, tratación del tema de la reunión, programación, designación del tema, del coordinador y secretario de la próxima reunión, evaluación de los coordinadores y de la reunión, varios, oración comunitaria y despedida.

El Consejo Local está constituido por los jóvenes con promesa y actúa de conformidad con las atribuciones que les da el Directorio.

El P. Provincial, si lo juzga conveniente, nombre un Asesor Nacional Clajmur, a dependencia del Asesor Nacional de Juventud. Puede ser un Sacerdote o Hermano Josefino y a la falta puede ser un Clajmur antiguo con Promesa.

El Club de Animación Juvenil Murialdo a nivel Nacional es un Movimiento Juvenil Josefino y ha sido asumido por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana como Representante de todos los Jóvenes de la Familia de Murialdo (FdM).

El Clajmur y los Jóvenes de la Familia de Murialdo tienen un encuentro anual en la última semana de Octubre.

Los Clajmur antiguos que son los que por su trabajo, estudios, profesión o estado de vida afrontan una nueva realidad tiene sus propias normas para seguir unidos a la Familia Clajmur y continuar madurando en su Cristianismo y organizarse en su Apostolado en medio de la Sociedad en la viven.

La Espiritualidad Carismática Murialdina del Clajmur tiene los siguientes puntos:

1.     Conocer y vivir la bondad y grandeza de Dios y por otra parte nuestra propia nada. San Leonardo nos enseña: “Dios nos ama con amor infinito, personal, tierno, actual y misericordioso.

2.     Amar a Dios y odiar el pecado.

3.     Aceptar totalmente la voluntad de Dios

4.     Trabajar para complacer solamente a Dios

5.     Dedicar cada día tiempo para la oración y meditación sobre la Biblia.

6.     Rezar diariamente el Santo Rosario.

7.     Los domingos y si es posible más frecuentemente, la Santa Misa y Comunión.

Padre Francisco Mena Reinoso

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