38. La pedagogia de la navidad

En el texto del Evangelio de Lucas se destacan algunos elementos para una pedagogía del corazón ligada al misterio de la Navidad. El misterio que hacemos nuestro en la fe nos dice que el Hijo de Dios encarnado esconde una pedagogía para poder vivir en profundidad la experiencia de Navidad, experiencia que es humana y religiosa a la vez. El misterio de Navidad ilumina y sustenta una pedagogía del corazón, para que el mismo misterio sea la semilla que pueda dar fruto dentro del corazón de cada uno.

Tullio Locatelli

Si quieres profundizar

38. La pedagogia de la navidad (Tullio Locatelli)


0. La lectura del Evangelio de Lucas que narra los hechos relacionados con el nacimiento de Jesús sugiere una serie de indicaciones que podríamos interpretar en sentido pedagógico, es decir, como una serie de sugerencias para un camino que nos haga crecer humana y cristianamente.

1. En primer lugar, podemos destacar una serie de contrastes que construyen una escena muy animada en algunos aspectos, casi un drama en el que se nos invita a entrar.
1.1 Historia grande, ya que habla de César Augusto que ordena realizar un censo, e historia pequeña, porque los protagonistas son humildes y desconocidos habitantes de Palestina.
1.2 Por una parte, personajes importantes y poderosos, temidos por todos, y, por otra parte, personas corrientes, metidas en su trabajo, al margen de la ciudad.
1.3 Además, participan el cielo y la tierra: del cielo vienen los ángeles y de la tierra los pastores, casi uniendo dos realidades que parecen distantes y a veces opuestas entre sí.
1.4 También: La oscuridad es vencida por la luz; el silencio es roto por el canto. El día vence la noche, y tal vez no sólo alrededor de la gente, sino sobre todo en su interior.

2. Es muy importante también tener en cuenta que Lucas quiere hacernos partícipes de una alternancia de sentimientos. Esta es una forma de hacernos entender cómo la gente vive estos eventos en su interior.
2.1 Hay miedo y consternación frente a lo nuevo e inesperado.
2.2 Hay alegría y asombro ante las palabras de los ángeles y por lo que los pastores pueden constatar en la cueva de Belén.
2.3 Hay entusiasmo por participar en algo grande, majestuoso.
2.4 Por encima de todo, tanto los ángeles como los pastores expresan sentimientos de agradecimiento y alabanza. Son estos los signos evidentes de quienes han encontrado el misterio, el Dios hecho hombre.

3. Uno de los verbos utilizados por Lucas en este pasaje es: “ver”. Los pastores han visto los ángeles, la luz, Jesús. La fe nos dice que Dios se ha hecho visible. Él se hizo hombre para que el hombre pudiera “verlo”. Esta es la primera “lección” para entender la pedagogía de la Navidad: para ser entendido, para ser visto, es necesario asumir la medida del otro, del destinatario. Hacerse entender no es fácil, porque no es fácil encontrar al otro en su realidad concreta, actual, hecha de situaciones y sentimientos.

4. Los pastores: ¿Qué ven? Un niño. La realidad que ven no lo dice todo: vela y revela. Cada realidad, cada fenómeno, tiene un rostro fácil de descubrir, de ver, de comprobar, y uno interior, íntimo, velado, para descubrir más y más. Ese niño, que ven con los ojos naturales, es el Hijo de Dios hecho carne, como nos lo dice la fe. Toda realidad debe ser captada en su integralidad: el hecho y su sentido, el hecho y su significado, lo que veo y lo que significa. La pedagogía no se limita sólo a describir la realidad sino que ayuda a comprenderla, a pasar de la realidad a una lectura de la realidad, a leerla en su interior. Como cuando se cuenta una historia, una experiencia: la propia vida es la suma de los hechos y de su significado. ¡No podemos entender la Navidad si permanecemos simplemente en la superficie del ver! Esto nos lo pide también nuestra propia realidad de hombres y mujeres que quieren entender su existencia.

5. La Navidad llega a ser verdadera si nos encontramos. El encuentro: Jesús descendió, nació; los pastores van a verlo. Cuando armamos un pesebre hacemos tanto camino; en él anda la gente, va a ver, hace un proceso. La pedagogía del caminar para encontrarse; un sendero por recorrer. En este sentido, la pedagogía del encuentro nos hace a todos actores: cada uno de acuerdo a sus propias características. No perdamos de vista que hay diferentes tipos de camino: el camino físico, el camino interior, el camino como un proceso de ir hacia…, camino para ir al encuentro… El verdadero encuentro por tanto se realiza entre las personas, cada uno con su historia, sus deseos, sus esperanzas.

6. La experiencia se hace don para sí mismo y para los demás. Los pastores, después de haber vistos a Jesús, sienten la necesidad de anunciarlo: la experiencia hecha para sí se convierte en un don para los demás, para todos. Una pedagogía que nos enseña a ser testigos, a transformar en don lo que recibe. Una pedagogía que enseña a preguntarse: ¿Qué puedo contar, qué cosa puedo y cómo puedo decir lo que he vivido, lo que he experimentado, lo que sé …? Recibir y donar son dos caras de una misma moneda: es la pedagogía del don recibido y compartido.

7. No basta hacer cosas, vivir hermosas experiencias, saber y conocer siempre más. Necesitamos custodiar en el corazón: es la pedagogía del “camino interior”, custodiar para profundizar, para hacer propio, para que dé frutos en el corazón y en la mente, para que eche raíces y dé frutos buenos. María y José, los pastores, nosotros hoy: es mucho lo que tenemos que meditar, interiorizar, hacer crecer… como una semilla sembrada en buena tierra. Es una “peregrinatio fidei”, un itinerario de fe, un camino de madurez humana y cristiana. Una pedagogía que ayuda a las personas a detenerse, a pensar, a custodiar, a mirarse dentro.

8. Educar el corazón: esto podría ser sintéticamente el mensaje de la pedagogía de la Navidad. Porque si el corazón no comienza a latir al unísono con la Navidad, es probable que se pierda algo…

Tullio Locatelli

This post is also available in: Italiano Inglés Portugués, Brasil