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15. Un mapa abierto

Cuando nos aventuramos a visitar una ciudad, más o menos conocida, necesitamos de un mapa que nos ayude a hacer el camino mejor para ver los monumentos más importantes. Sabemos que un mapa no lo dice todo, pero que pone en evidencia lo que el visitante no se puede perder. Esta es la opción que P. Tullio ha hecho al releer las fichas de los temas de pedagogía josefina/murialdina enviados hasta la fecha (quince en total). Él se pone en la perspectiva de ayudar al lector a no perderse en el laberinto de las muchas cosas dichas, a captar lo esencial o, más bien, el hilo conductor que conecta todo con el tema básico: ser un educador/murialdino hoy. Por supuesto, cada lector podría delinear un mapa diferente, pero aquí ya tenemos un buen punto de partida, teniendo en cuenta que falta todavía material para ser tomado en consideración. Es también cierto que sería bueno que cada uno hiciera este mismo trabajo; porque un mapa cuanto más personal es, tanto más fácil de usar. Mientras tanto, vamos a empezar con este mapa, que permanece abierto a una mejor organización y exhaustividad.

P. Tullio Locatelli

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Si quieres profundizar

15. Un mapa abierto
Para ser completado y mejor organizado…

(P. Tullio Locatelli)


0 . Introducción
Hacer síntesis es siempre un riesgo, no se sabe cuánto los gustos y visiones de quienes hacen esta operación condicionan la lectura y organización del material escrito por varios autores que tratan el mismo tema desde diferentes puntos de vista.
Más que una síntesis, hago el esfuerzo de ofrecer un mapa, un conjunto de indicadores útiles para captar puntos clave, sugerencias, perspectivas y más… Por esta razón, las frases de este documento son citas de los textos originales.
Por último: Los siguientes puntos escritos uno después del otro, deben ser leídos y releídos como en relación recíproca entre todos ellos.

1 . Modelos a los que le inspiran
– Dios educador de su pueblo: respetar los “tiempos” de la conversión; presencia-ausencia; apoyo y propuesta; mirar hacia el futuro; vivir la promesa.
– Jesús: sana las heridas en el corazón de las personas y los pueblos; escucha; ayuda a leer la propia historia con ojos nuevos; no condena; ayuda a pasar de los deseos terrenales a aquellos más profundos y espirituales; hace que la gente se convierta en misionera (ver el encuentro con la samaritana, Jn 4,1- ss).
– Murialdo: aspectos de su espiritualidad; su estilo; la centralidad del ser amado para amar; la misericordia como don recibido y donado; cada uno de nosotros puede ser hoy Murialdo, si es testigo del Amor.
– San José: custodiar; hacer crecer; dentro de la cotidianidad de una familia; hacer la Voluntad de Dios; una fe activa.

2 . Consideraciones que llegan a ser como “puntos firmes”
– El binomio educadores – jóvenes: educar es posible; no al pesimismo.
– La opción por los pobres: buscarlos con la “campanita”, no esperarlos; una escuela, pero no sólo eso, al revés, es decir: hecha a partir de las posibilidades y no de los programas escritos por los adultos; el derecho a ser educados como derecho a realizar el propio sueño; pueden cambiar y en ello saber ver el futuro; los pobres piden: presencia, escucha, compartir, caminar con ellos, no sólo hacer para ellos, sino hacer con ellos.
– Testigos del amor más que maestros: Educar el corazón; los educadores “crecen” junto a los jóvenes; tener un corazón de “amigo, hermano, padre”; en el educar testimoniar y ofrecer un alto nivel de vida humana y cristiana; el amor como eje central de la vida humana y espiritual.
– “La relación” , “las relaciones” como contexto de la acción educativa: Educar es vivir en un horizonte de reciprocidad; habitar lo humano en todas sus dimensiones; las relaciones como contenido y método de crecimiento humano y cristiano.
– Algunas características del estilo educativo “josefino/murialdino”: presencia de amigo, hermano y padre; agente de esperanza y de confianza; sabe cómo involucrar, compartir, invita al servicio; crea un clima de familia; busca y funda colaboración; expresa: familiaridad, afabilidad y firmeza, dulzura y misericordia, hace el bien, bien; etc.
– Estar en la vida cotidiana: escuela y trabajo, vida familiar; extraordinario en lo ordinario.

3 . Una finalidad clara
– Anunciar a Jesús: entre las numerosas preguntas y necesidades, emerge una: encontrar al Señor; la gente pide que se hable de Dios; llevar los jóvenes a Jesús.
– Crecer en humanidad: un proceso del educador y del joven; ayuda a descubrir la propia vocación en el mundo y en la iglesia.
– Joven al centro: ayudar a descubrir la propia dignidad de hombre y de hijo de Dios; ser don para los demás.

4 . En el contexto eclesial
– Educación y evangelización van de la mano: Lugar privilegiado de evangelización y de ejercicio de profecía es la educación. El educar ofrece el sentido e indica la verdad sobre lo humano.
– La catequesis y la oración: son recursos del educar; el orar por ellos y de ellos por nosotros.
– El educador es como un misionero: que se fundamenta en una teología del camino, de la escucha, del diálogo, de la historia , del compartir, de la misión, y que se deja fascinar él mismo por el pueblo (los jóvenes) al que se dirige y en el que descubre los signos del Espíritu.

5 . En el contexto cultural -mediático
– El desafío de los mass media: no sólo cosas para usar, sino un estilo de relación, de comunicación, en definitiva de “ser”; del reto al recurso; son un indicador para saber cómo el niño aprende, qué elige, como se empeña y cómo es atraído, qué pone en su mente y en su corazón; qué cosas los “otros” le ponen dentro.
– Televisión, internet, videojuegos, etc.: imágenes y sonido, más que las palabras; razón y emoción; libertad entre las posibles y numerosas opciones; ¿Qué interrogantes sobre cómo educar?
– Internacionalidad e interculturalidad: la riqueza de la diferencia; la identidad abierta a los demás; ver nosotros desde el punto de vista del mundo y no ver el mundo desde nuestro punto de vista; superar la ignorancia de las culturas y entre las culturas; el diálogo “entre, a través y más allá” de las culturas; yo soy porque nosotros somos.

6 . Sugerencias para profundizar en los próximos temas
– Colaboración entre entes diversos: escuela, familia , parroquia, oratorio… ¿Qué diálogo entre ellos?
– Una comunidad que educa a una comunidad: no sólo la relación entre dos individuos “educador-muchacho”, ni incluso entre la comunidad educativa y cada chico, sino entre la comunidad de los educadores y la comunidad de los muchachos; Dios educa a un pueblo, no a cada uno separadamente, e incluso cuando elige individualmente a uno, lo hace para que sea educador del pueblo.
– La Familia de Murialdo: laicos y religiosos juntos con un único propósito; el intercambio de dones y la ayuda mutua en la comprensión cada vez más profunda del carisma de Murialdo, tanto en la dimensión espiritual como la educativa.
– La educación como propuesta y denuncia: no quedarse en nuestro pequeño huerto, incluso si es bello, sino abrirse a lo social, a los aspectos legislativos y políticos, a lo eclesial.
– Educación y vida cristiana: oración, sacramentos, moral cristiana, comunidad eclesial, responsabilidad en la Iglesia, etc., ¿Cómo nos desafían? ¿Cómo están contenidos en nuestro educar?

P. Tullio Locatelli

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