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16. UNA PEDAGOGÍA ATENTA A LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS
Y CREATIVA EN LAS RESPUESTAS

Un conjunto de voces que desde la Obra Murialdo de Turín nos llegan para testimoniar cómo se está actuando con creatividad e innovación nuestro carisma hoy, afrontando la situación actual en toda su realidad, teniendo siempre presente que se está trabajando para dar a los jóvenes un espacio y un tiempo educativo y formativo para hoy y para mañana. Innovación social, trabajo en red, pedagogía y autonomía de las actividades, son términos y recursos a desplegar; teatro-Engim-acogida-talleres-empresa-presencia en la cárcel-universitarios-parroquia… son las fronteras de una presencia murialdina cualificada, responsable, compartida.

Danilo Magni
con l’apporto di:
Alessandro Mazza, Alessandro Richard, Alessio Barba, Antonio Didonna
Christina Scarmato, Ervin Anselmo, Federico Civera, Marco De Magistri
Laura Orestano, Marco Di Tonno, Marco Muzzarelli,
Monica Mantelli, Adelio Cola, Agostino Cornale
Samuele Cortinovis, Paolo Bornengo.

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16. UNA PEDAGOGÍA ATENTA A LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS
Y CREATIVA EN LAS RESPUESTAS

(Danilo Magni
con l’apporto di:
Alessandro Mazza, Alessandro Richard, Alessio Barba, Antonio Didonna
Christina Scarmato, Ervin Anselmo, Federico Civera, Marco De Magistri
Laura Orestano, Marco Di Tonno, Marco Muzzarelli,
Monica Mantelli, Adelio Cola, Agostino Cornale
Samuele Cortinovis, Paolo Bornengo.)


El título, en torno al cual se me pidió hacer una contribución, es muy altisonante! Me he estado preguntando por un tiempo qué escribir. Al final se me ocurrió la idea de evitar hacer una ficha con contenidos elevados que pueda correr el riesgo de dejar un sabor de teoría y distancia. Tengo, de hecho, la sensación de que, como educadores josefinos, a veces nos sentimos débiles, porque Murialdo no nos ha dejado ningún tratado orgánico de su pedagogía. Esto -inconscientemente- nos puede llevar a peligrosos caminos de sistematización y síntesis. Es mejor seguir escribiendo o reescribiendo su historia, o mejor aún las muchas historias en las que se ha concretizado, empezando por la del Colegio Artigianelli, de cuyo conocimiento todavía hay mucho para sacar a la luz.
Reflexionar sobre el título asignado me ha hecho muy bien, porque me doy cuenta una vez más cómo nuestro fundador ha sido grande desde este punto de vista. Murialdo no eligió convertirse en un educador, sino que se descubrió educado por Dios y por su inconmensurable, excesiva, locura de amor. La pedagogía de Murialdo no es y nunca será una teoría, porque ella no es nada más que el resultado, constantemente en evolución, de su dejarse conquistar por Dios, en el descubrimiento de poder corresponderle amándolo, aún en la fragilidad. Es este amor que lo llevó a comprender en su período histórico el clamor continuo de acogida, cuidado y acompañamiento de los jóvenes más necesitados. ¿Y cómo podría ser de otra manera, si estamos hablando del amor de Dios? ¡Justo, el amor! Cuando las relaciones, gestos y palabras que manifiestan el amor se convierten en rutina, repetición… se constata amargamente que este se ha venido a menos o incluso se ha terminado. Si Murialdo ha hecho muchas cosas diferentes y ha participado en mil iniciativas, no es porque era un sabelotodo o porque quería demostrar la validez de sus ideas pedagógicas. Simplemente, porque el amor no se paraliza y siempre necesita de novedad, de re-creación. Ese amor que había experimentado en sí mismo y con el que ha tratado de vivir hasta el último momento. Sin miedo a una vida llena de riesgos, dificultades y cambios constantes; más aún, con una profunda esperanza y confianza, enraizada en su personal experiencia del Señor. ¡Este es el latido interior que siempre quiero escuchar en mí y en toda la Familia de Murialdo, comprometida con la educación!
Bueno, para mi ficha de reflexión sobre la pedagogía atenta a los signos de los tiempos y por tanto creativa en sus respuestas, decidí no ser sólo yo a hablar, sino dar voz a algunos de mis hermanos y laicos con quienes compartimos tantos momentos de trabajo cotidiano en la “Opera Torinese”, en el lugar donde hemos nacido y nos hemos criado. Una contribución final se la pedí a un joven, porque no podía faltar en este coro “su” voz. Escuchémoslos juntos y recojamos ideas y aportaciones, si se piensa que puede haber algo bueno en nuestro tema.

P. Agostino Cornale: Tú eres el párroco de Nuestra Señora de la Salud, donde se está rehaciendo el plan pastoral plurianual. ¿Hay aspectos en este re-pensamiento que consideras como “creatividad carismática” o renovación pedagógica, de acuerdo a los signos de los tiempos?
Nos dimos cuenta de que las cambiantes situaciones sociales y pastorales nos exigían una búsqueda apasionada (que duró casi dos años) compartida y reelaborada varias veces por todos los miembros del consejo pastoral para hacer realidad los sueños y dar visibilidad al “futuro que se quisiera”.
Más que en la edición anterior, el nuevo plan pastoral se presenta como un camino abierto, que pide a la comunidad parroquial concentrarse más en el desarrollo continuo del pensamiento y de los proyectos. Las “cuatro palabras claves” son los motivos indicadores de un camino: nos dicen cómo quisiéramos caminar, más que qué cosas queremos hacer. Palabras que nos recuerdan las indicaciones de la última estación capitular: carisma y relación (reciprocidad), carisma y formación, carisma y escucha-diálogo con las diferentes culturas, carisma y comunicación , carisma y corresponsabilidad.
El organigrama organizativo quiere apostar “sobre lo nuevo”. A partir de lo existente y “ajustándolo” a las nuevas exigencias y desafíos pastorales, queremos crear grupos específicos de mentalización y de toma de decisiones, superando las coordinaciones ligadas a las áreas pastorales y desarrollando nuevas coordinaciones ligadas a las personas: infancia, adolescencia, jóvenes, adultos, personas mayores.

Hno. Marco De Magistris: Tu principal tarea es recaudar fondos a través MurialdoFor, con criterios y metodologías basadas en estudios en campo universitario y económico. A primera vista, parecería que no hay mucho ni de carismático, ni de creativo, ni de pedagógico en lo que haces. ¿Qué dices de esto?
Hay dos imágenes claras en mi mente: 1. En los Evangelios se habla de que Jesús y los Apóstoles poseían una “caja” común para vivir y llevar a cabo la misión de difundir la Palabra. 2. Murialdo ha enfrentado toda la vida los problemas económicos para mantener en pie el Colegio de los Artesanitos, ¡incluso “mendigando” personalmente en la “Consolata”!
Creatividad, difusión del Carisma y difusión del pensamiento pedagógico necesitan sostenibilidad para encarnarse. El dinero, en su noble valor evangélico, no es “sucio”. Llega a serlo si se recoge por acumulación, codicia, fines egoístas. Recoger y poner a disposición para desarrollar actividades e iniciativas por y a favor de nuestros jóvenes pobres, necesitados de ayuda y educación cristiana, valorizando también las nuevas metodologías de comunicación y las estrategias de marketing: ¡es una hermosa misión evangélica! Yo vivo mi trabajo en la sombra … ¡pero para el bien de todos!

P. Samuele Cortinovis: Has venido del Oratorio de Milán, desde hace cerca de tres meses que te encuentras en la “Opera Torinese del Murialdo”, ocupándote principalmente del “Oratorio San Martino”. ¿Has visto en este ambiente algún aspecto pedagógico “creativo” en las respuestas?
Además de responder a las diversas emergencias educativas que los muchachos traen con ellos o a la escasez de recursos y fuerzas, noto una especial atención al pensamiento y a la proyectar, a hacerlo en modo comunitario, haciendo que cada componente sea protagonista del cambio en una lógica de proximidad a todas los otras realidades de la Opera Torinese.
De modo más esquemático, expresaría la creatividad en el Oratorio San Martino de la siguiente manera:
1 . Pensamiento: “Ne perdantur”, actualizado para los jóvenes de hoy en el barrio
2 . Pensamiento unitario: No es por sectores de compartimientos estancos.
3 . Pensamiento unitario comunitario: Sin ti no es lo mismo
4 . Pensamiento unitario comunitario en el horizonte de la Opera Torinese del Murialdo: Más que un sistema organizativo es nuestra casa común en la que construimos, incluso con fatiga, la familia. Se lo puede entender sólo estando adentro. Tal vez, desde el exterior, es más difícil de notar.

P. Adelio Cola: Eres el hermano mayor de esta comunidad de Josefina, que vive constantemente en el Colegio Artigianelli, ocupándote especialmente de la atención del museo y de la animación carismática en su dimensión histórica. En las transformaciones que se están realizando detectas nuevas o renovadas concretizaciones del carisma?
San Leonardo Murialdo siempre estaba dispuesto a emprender nuevas iniciativas pastorales para el beneficio de los jóvenes, allí donde veía que los signos de los tiempos exigían nuevas estructuras educativas. Con un estilo elegante, respetuoso, valiente, humilde y confiado en la Providencia, se comprometía en primera persona en la animación espiritual de las obras que se llevaban a cabo en comunión con los laicos, propuestos por él en el primer plano, trabajando personalmente en el “hacer tratando de no aparecer”. Veo en este momento varias personas a mi alrededor, que actúan con prudencia y valiente humildad para dar a luz nuevos proyectos, imitando a Murialdo en su espíritu y que con su intención pura invocan la bendición de Dios sobre las iniciativas emprendidas.

Paolo Bornengo: “Para una pedagogía atenta a los signos de los tiempos y creativa en sus respuestas”. ¿Hay alguna acción concreta que se esté llevando a cabo en Engim Piamonte (del que eres director) y que responda más a esta afirmación?
El tema de la atención a los signos de los tiempos puede concretizarse a través del tema de la “proximidad”, es decir, de la capacidad de reducir la distancia entre las personas y las instituciones (y en particular entre el ENGIM y nuestros jóvenes estudiantes), sabiendo que en cada lugar el Señor siembra semillas de esperanza, que se deben hacer germinar para que produzcan frutos.
Por esto necesitamos establecer una respuesta pedagógica a los jóvenes que no esté guiada sólo por el tema de la “emergencia educativa”, de la ansiedad y el temor, sino que tenga un enfoque positivo de la vida, construyendo un justo equilibrio entre el “no dejar a nadie atrás” y el invertir en el capital humano de los que tienen “las mejores cualidades”.
En consecuencia, un importante proyecto que se inició este año formativo, y que sin duda será replicado y mejorado en el futuro, ha sido la experiencia de los Campamentos-Escuela: Esta es una actividad didáctica y educativa de tres días en las montañas (incluyendo alojamiento) realizada durante las semanas iniciales del año escolar (en la primera mitad del mes de octubre) y dirigida a todos los estudiantes de los primeros años de los cursos de formación técnica (14-15 años). Esta iniciativa, realizada por nuestros formadores, ofrece a nuestros estudiantes que comienzan su experiencia en ENGIM un importante tiempo de conocimiento, de profundización y participación que sin duda ayudará a la construcción de una mayor proximidad y atención educativa.

Antonio Didonna: Hace unos días se abrió un taller para la producción de chocolate en la cárcel de menores, donde ya operaba Murialdo. En aquel tiempo el lugar era conocido como “La Generala”. Hoy es el “Ferrante Aporti” …. Desde hace muchos años, la Congregación trabaja con diversas iniciativas en el “Ferrante”. ¿Por qué este proyecto representa una novedad absoluta?
El proyecto “Spes@Labor” es mucho más que un simple taller para enseñar a hacer chocolate. “Spes@Labor” es un desafío en lo pedagógico, educativo y empresarial. Educadores, maestro chocolatero, expertos en marketing y ventas, han involucrado a los jóvenes detenidos desde la realización de la marca. Se pasado luego a definir la línea de productos y las confecciones; paralelamente se experimentaba la producción. Cada taller cuenta con todas las autorizaciones para producir. Así barras, bombones, chocolatines, etc., pueden entrar en el mercado real. Los jóvenes son conscientes de que su tiempo y esfuerzo no será para la simulación de un trabajo, sino para un proyecto empresarial real. Algunos de los chicos podrán, al final de la pena o bajo autorización del magistrado, empezar a trabajar como pasantes/aprendices fuera de la cárcel en la fábrica de chocolate de la cooperativa social Spes y quién sabe … tal vez alguien se decida a volver a la escuela para obtener un título o seguir trabajando en la industria de la confitería.
¿La novedad de este proyecto? La oportunidad para el joven de tener un compromiso real con un proyecto de empresa que se inicia desde la cárcel, pero que puede continuar y crecer afuera. La relación educativa llega a ser una oportunidad de encuentro, de testimonio, de propuesta, de alternativa.

Marco Muzzarelli: Eres el director de Engim Artigianelli. Los signos de los tiempos que lees, en qué dirección concreta impulsan a ti y a la formación profesional a experimentar algún aspecto creativo?
Desde la apertura del Colegio Artigianelli, los muchachos que estaban en cursos de formación participaban no sólo del aprendizaje de un oficio, sino también del producir, después de algunos años de práctica, productos pedidos desde afuera. Muchos ex alumnos del Colegio iniciaron la actividad empresarial gracias al oficio aprendido en los años de formación. Entre ellos había pintores y escultores, tipógrafos y mecánicos, sastres y carpinteros, jardineros y floristas. Los talleres de formación profesional son lugares física y sociales equipados, que actúan como mediadores y condicionantes de la actividad. Muchos de nuestros adolescentes sienten una profunda aversión a las lecciones, al estudio libresco, al desapego de las cosas y de los problemas, a las relaciones formales entre docentes y estudiantes, a normas disciplinarias extrínsecas.
Es en la huella de estos pensamientos y en un contexto donde el mercado laboral ya no es capaz de acoger plenamente a todos los jóvenes que están capacitados, que en los Artigianelli estamos tratando de crear las condiciones y las mejores oportunidades para que, en el espacio del taller, se materialicen simultáneamente la atención a los objetivos didácticos y a la producción de servicios o productos disponibles para la venta externa. La atención a los signos de los tiempos nos lleva a valorizar nuevamente la experiencia inicial del Colegio Artigianelli para que la producción de los talleres sea también una oportunidad de sustento para este tipo de formación.

Christina Scarmato: Desde hace varios años trabajas en la elaboración de proyectos del sector socio- educativo (centros diurnos, casas familia, educación territorial, etc. …). La crisis del Estado de bienestar en nuestro país: ¿Cómo te ha obligado a reinventarte? ¿Qué hay de nuevo en lo que ves y haces?
Los recortes de fondos públicos en apoyo de los servicios para los pobres han obligado a un replanteamiento no tanto en términos de acción, sino de perspectivas: todos somos frágiles y/o todos podemos llegar a serlo. El concepto : “Yo cuidaré de ti”, ya no es válido; ahora tenemos que decir: “¿Qué podemos hacer juntos?” La solución viene de la co-construcción, del esfuerzo común para crear ambientes acogedores, que integren y apoyen.
El tamaño de la red se convierte en esencial. Se forman alianzas entre los diferentes protagonistas: el mundo de “profit” puede y debe hablar al “no-profit”, la cultura se piensa nuevamente en clave social, el público y el privado son corresponsables de los programas de bienestar social, el educador y el joven construyen juntos caminos factibles. Nadie pierde su identidad, pero todos comparten sus mejores capacidades, su historia, sus habilidades a través de procesos en los que la nueva idea o la solución de problemas nace de la contagio y de la puesta en común.

Laura Orestano: Te ocupas de la innovación social. Sabemos que en torno a este tema hay gran interés, pero también confusión y, a veces, sólo hay muchas palabras. A través de ejemplos, cuéntanos brevemente cómo se encarna la pedagogía de Murialdo en lo que haces.
La pedagogía de Murialdo tiene dos elementos centrales de atracción y innovación: hacer y sostener.
La innovación social desarrolla ideas, productos y servicios para el bien común y tiene dos elementos básicos: experimentar y generar sostenibilidad. El posicionamiento del chocolate de SPES, el desarrollo de la empresa multi-servicios Dinamo Coop, la articulación de la comunicación interna-externa, la recepción y la incubación de ideas de auto-emprendimiento y de empresa social, el acompañamiento hacia las hibridaciones tecnológicas y sociales, el desarrollo de nuevas áreas de negocio son ejemplos concretos de lo que estamos haciendo para traducir en un contexto de crisis del estado de bienestar y del trabajo aspectos del carisma murialdino.
El trabajo que estoy tratando de desarrollar, con algunos jóvenes, experimenta nuevos productos, servicios y acciones para el bien común y proyecta sostenibilidad y autonomía de las soluciones y acciones: los jóvenes son los agentes de cambio mientras van experimentando un ecosistema de pensamiento, análisis de desafíos sociales, posibles soluciones y visión de valor social y económico a mediano y largo plazo. El Carisma Murialdino como motor de constante innovación social.

Monica Mantelli: Te hemos pedido que nos ayudes a dar nueva vida al Teatro Iuvarra y al ex Procope, porque somos conscientes de que en estos momentos difíciles es necesario para restaurar el vigor y el peso de los lugares de elaboración y promoción de una cultura de matriz cristiana. ¿Qué hay de pedagógico en lo que estás haciendo?
Cada vez tiene más importancia la relación entre la formación espiritual y el desarrollo democrático de la sociedad, y entre la educación ética y las buenas prácticas de hacer social y laboral. Ya sea profesional o artesanal, el objetivo pedagógico prioritario es, en mi opinión, educar gente activa y copartícipe, para formar juntos en comunidad una sociedad más sostenible y atenta a las necesidades de las personas, de la naturaleza y del ambiente.
Para insertar en el universo lingüístico y perceptivo juvenil estos valores, es necesario trabajar no sólo con el cerebro, sino también con las manos. E incluso con el alma, debo añadir.
El alma se expresa a menudo a través de la belleza de las artes: pintura, escultura, música, canto, recitación, danza, a lo que actualmente se agrega hoy: artesanía, diseño, moda, fotografía, gráfica, vídeo, cine y, por supuesto, la alimentación y la agricultura en el sentido más amplio del término. Reactivar estos dos lugares(Iuvarra y Procope), históricos y prestigiosos ámbitos de elaboración y encuentro de todas estas disciplinas prácticas, es el espíritu con el que veo la evolución del proceso iniciado por Murialdo mediados del siglo XIX.

Alessandro Richard: Estamos experimentando con la Arquidiócesis de Turín un amplio proyecto de pastoral universitaria y tú eres el coordinador junto a P. Luca, responsable del oficio diocesano. ¿Por qué este proyecto? ¿Qué tiene que ver con la pedagogía de Murialdo?
Cruzando algunos datos, nos dimos cuenta de que 1 de cada 10 habitantes en la ciudad es un joven estudiante en la universidad. Una patrimonio inmenso, a menudo no valorizado. Por eso el año pasado empezamos con la apertura de una oficina en cada una de las facultades que están presentes en la ciudad, con el fin de tener un espacio donde poder encontrar a los universitarios para iniciar una relación en su «lugar» cotidiano. Este año hemos añadido nuevas actividades, como el proyecto “Servire con Lode”, cuyo objetivo es insertar a los estudiantes en un servicio voluntario en alguna de las muchas realidades presentes en la zona. Yo desarrollo un papel de tutor de los estudiantes en las facultades y les sigo a lo largo de todo su proceso como voluntarios, encontrándome con ellos varias veces durante el año académico y también en los lugares donde llevan a cabo sus trabajos de voluntariado.
En este periodo se está considerando también la apertura de un grupo scout que puede acoger el primer clan universitario de la ciudad de Turín. Por supuesto, un cuidado especial está reservado para el grupo de estudiantes que residen en el Colegio Artigianelli.

Federico Civera: Desde hace poco tiempo que estás con nosotros. Te ocupas de finanzas y economía. ¿Por qué una pedagogía creativa necesita hoy de nuevas ideas sobre la economía de actividades educativas y sociales, como aquellas “murialdinas”?
Mi reflexión es en este sentido: nuestro país, nuestra sociedad está lidiando con una severa crisis económica que nos obliga a pensar cuidadosamente acerca de nuestras futuras acciones y de nuestro rol en la vida cotidiana. Por otra parte, el compromiso del sector público en relación al ámbito socioeducativo es cada vez menor. Esto implica tener que repensar y reestructurar nuestras actividades a la luz de la nueva realidad que nos rodea. En el realizarlo, podemos recurrir tanto a nuestra creatividad, cuanto a nuestra experiencia del tiempo transcurrido (personal y comunitariamente).
La crisis, en este sentido, puede ser un motor de cambio y de estimulación. Y, mirando a la historia del Artigianelli, es natural de repensar en clave moderna las actividades económicas “profit” en apoyo de las actividades educativas y sociales de estos lugares.

Ervin Anselmo: Tu función es la de coordinar los proyectos de educación territorial. Esto significa que muchas concretizaciones proyectuales carismáticas para los jóvenes ya no tienen lugar en la Obra tradicional, sino en el territorio. ¿Cuáles son, desde tu punto de vista, las experiencias que te parecen más cercanas al título: “Por una pedagogía atenta a los signos de los tiempos y creativa en las respuestas”?
La educación territorial se desarrolla en dos niveles: uno que se refiere a la dimensión grupal y otro que tiene más en cuenta el individuo. La particularidad es para llevarla a cabo afuera de las estructuras de la Opera, el territorio es entendido como estructuras de “otros” (cárcel de menores, Cascina Roccafranca, escuelas, jardines …).
La dimensión grupal se experimenta, sobre todo, dirigiéndose a los jóvenes que tienen como “casa” esos lugares públicos (parques, piscinas, calles) y pasan mucho tiempo allí. Entonces los objetivos se concretizan de acuerdo a las necesidades educativas actuales, en respuesta a la fuerte exigencia de respetar al otro que está delante y a las cosas que son “de bien común”; porque en una sociedad que premia mayormente el individualismo y el materialismo, a menudo los jóvenes tienen que entender que lo que la comunidad ofrece no sólo es un derecho, sino también un deber que hay que mantener.
La dimensión individual, sin embargo, responde a la necesidad de apoyo en los procesos educativos de cada joven, pero también al pedido de apoyo de las propias familias, que hoy cada vez más piden ayuda para acompañar a los chicos en su camino de vida.

Alessandro Mazza: Las transformaciones de la obra de estos años te han hecho cambian de rol con frecuencia, a veces incluso con sufrimiento. ¿Crees que vale la pena? Si es así: ¿por qué? ¿Es sólo una cuestión de organización o hay algo más?
En los últimos años, la Obra Turinesa de Murialdo se está transformando profundamente, animada por el deseo de hacer presente el carisma en modo actual y eficaz, yendo al encuentro de los jóvenes pobres y de las nuevas formas de pobrezas, en un contexto socio económico y cultural de grandes cambios.
En este horizonte, creo, se deben colocar también los cambios que se requieren en los roles y tareas del personal y en los que yo he estado involucrado. Me preguntan si vale la pena. ¡Por supuesto que vale la pena! Vale la pena si se permanece, de hecho, en esta óptica, y no sólo en aquella organizativa, finalizada a sí misma para el mantenimiento estéril de lo existente y de las posiciones adquiridas. Vale la pena justamente porque hay algo más: una Congregación que permaneciera inmóvil en un mundo que está global y profundamente cambiando, estaría destinada a morir lentamente, volviéndose estéril y sobre todo traicionaría el carisma para el que nació: el servicio a los jóvenes pobres.
Por tanto, reorganizarse y pedir cambios de roles, aunque puedan causar algunas molestias, es coherente con la preocupación de ser fieles al corazón del carisma… “Ne perdantur”, que hoy es más actual y evangélico que nunca. Si se comparte el carisma, si se está animado por la misma preocupación por los jóvenes pobres, cualquier “sufrimiento” puede ser fácilmente afrontado y superado.

Marco Di Tonno: Has sido durante varios años uno de los coordinadores educativos de la Comunidad Murialdo y ahora te encargas de la coordinación de la empresa social Dinamo Coop. ¿No se podría ver este cambio como una traición a tu vocación pedagógica y murialdina junto a los niños menos favorecidos?
¡Espero que no! La empresa social Dinamo Coop entre otros fines, también tiene el de generar trabajo, no sólo para los jóvenes sino también para los adultos en dificultad económica y social. Si pensamos que con mucha frecuencia los adultos en cuestión son los padres de estos chicos necesitados, es como estar de todos modos su lado. Para alcanzar este objetivo trato de modelar mi trabajo manteniendo la vocación pedagógica murialdina de los años anteriores, tratando de construir con mis colaboradores en Dinamo, tanto como sea posible, relaciones de trabajo basadas también en el compartir el estilo y la vocación murialdina.

Alessio Barba: Eres un joven que viene de una historia no fácil. Desde hace algún tiempo vives en el Colegio Artigianelli y pasas varias horas de tu jornada de trabajo dentro de una de nuestras empresas sociales. ¿Te sientes realizado en esta etapa de tu vida? ¿Qué significa para ti y para tu proyecto de vida vivir hoy en el Artigianelli?
Soy un joven que viene de una casa-familia, la que me acogió desde que tenía un año y medio hasta que nuestros caminos se dividieron. Luego, a través de los servicios sociales, he llegado al Colegio Artigianelli de Turín. Desde hace dos años que vivo en esta estructura, en la que he podido hacer diferentes experiencias de trabajo, así como de vida. Las más significativas fueron en el taller de chocolate de Spes (6 meses) y la otra, donde todavía estoy trabajando, en la cooperativa de servicios múltiples Dinamo Coop. En este momento me siento protegido al vivir en el Colegio Artigianelli, pero soy consciente de que la realidad exterior será diferente a lo que ahora estoy viviendo aquí. En el Artigianelli me siento un poco como en una gran familia, de la que, sin embargo, sé que un día u otro tendré que alejarme. Espero pronto encontrar un trabajo estable y asegurarme de ser independiente. Para mí, la vida en el Artigianelli ha sido una gran oportunidad. Más allá de la hospitalidad, estoy muy agradecido porque me doy cuenta de que estar con ustedes me ha mejorado también como persona y me siento mucho más maduro. En el futuro espero poder seguir frecuentando la realidad josefina y tener la oportunidad de participar en algún proyecto importante que pueda generar un cambio en mi vida.

Tal vez no era esta la contribución que se me pedía. Ciertamente, esta contribución resultará demasiado larga. Pero la “atención” a un mundo que cambia y la “creatividad” en fidelidad al carisma necesitan de tantas voces, de un coro, de una comunidad, de una familia unida. Y también en este sentido, las palabras que Murialdo pedagogo nos ha dejado en herencia, aunque no forman parte de ningún tratado, ¡son muy claras y fuertes!


Danilo Magni
con l’apporto di:
Alessandro Mazza, Alessandro Richard, Alessio Barba, Antonio Didonna
Christina Scarmato, Ervin Anselmo, Federico Civera, Marco De Magistri
Laura Orestano, Marco Di Tonno, Marco Muzzarelli,
Monica Mantelli, Adelio Cola, Agostino Cornale
Samuele Cortinovis, Paolo Bornengo.

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