Archidona e i tre Generali !


Il Sabato 23 ci siamo alzati di buon mattino al Tena (Napo) e siamo andati alla parrocchia giuseppina “San Vincente de Paul”, vicino alla quale è sorto il “Proyecto Bonuccelli” (il cognome di due Giuseppini, che hanno dato la loro vita per la missione del Napo, Marcello e Ubaldo).

Si tratta di un grande edificio ristrutturato, dove l’Engim Ong gestisce un’attività con vari corsi di formazione per la popolazione indigena, specie per i giovani. Sono i giovani volontari italiani che ci accolgono, insieme al parroco, p. Hugo Sanchez, e al nostro tirocinante Indiano, Akhil Ambrose! Ci spiegano il progetto, molto interessante, coraggioso e… inculturato, ci fanno vedere molte immagini e poi ci offrono la colazione in perfetto stile amazzonico!

Il viaggio prosegue verso Archidona, altro luogo storico della missione giuseppina del Napo, dove sono state scritte pagine eroiche e indimenticabili. Doveva esserci una Messa solo per noi, come ringraziamento finale del capitolo … invece troviamo la chiesa, bellissima e ritenuta patrimonio artistico dell’Ecuador, piena di gente, che non vuol mancare a questo appuntamento solenne. Presiede l’ex Padre Generale, Mario Aldegani, attorniato da p. Tullio e tutti i consiglieri generali, vecchi e nuovi.

Notevole anche l’accoglienza del parroco, p. Juan Maisanche, e di tutti i gruppi parrocchiali rappresentati e ancora danze, canti, regali, preghiere e … commozione, che culmina con l’incontro con 5 anziani missionari Giuseppini nel vicino “Asilo de Ancianos”: p. Fausto Vasconez, novantenne; l’instancabile lavoratore, Fratel José Chandi; p. Antonio Carletti , che canta in continuazione, anche con tutti noi, “Quel mazzolin di fiori” e ci benedice in Latino; Fratel Darìo Saltos, che ha quasi 101 anni (record storico per un Giuseppino!) e soprattutto il vescovo emerito del Napo e di Sucumbíos, Mons. Paolo Mietto, che fu anche p. Generale dal 1982 al 1994 e maestro di molti capitolari … altra commozione, altri canti, altre preghiere e l’incontro quindi di tre Generali riuniti!

A domani per dirvi cosa è successo dopo e come è proseguito il viaggio! Di tutto, di più!

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Las Escuelas Murialdinas abren juntas las puertas a la Civilización del Amor

El comienzo de un nuevo curso escolar siempre trae consigo una energía especial, alegría y una profunda esperanza. En este mes de septiembre, en muchísimas escuelas y centros educativos de la red Murialdina en todo el mundo —desde Europa hasta América Latina, pasando por las comunidades presentes en el continente africano, como en Ghana y Nigeria— vuelve a sonar el timbre . Desde las aulas italianas hasta las ecuatorianas de Quito y Ambato, pasando por los centros españoles y todas las instituciones que reanudan sus actividades en estas semanas, miles de alumnos, profesores y educadores se reúnen para iniciar un nuevo camino compartido. El verdadero valor de este momento radica en la fuerza de trabajar de forma concreta en red. Ninguna de nuestras escuelas camina sola: cada realidad es un nodo vital de un único gran organismo global que se nutre de la pedagogía carismática de la Congregación de San José y del legado de San Leonardo Murialdo. Trabajar juntos permite superar las fronteras geográficas, compartir buenas prácticas y cultivar en todas partes un «espíritu de familia»  acogedor, donde cada alumno se sienta valorado, escuchado y acompañado. En la visión murialdina, la excelencia pedagógica y profesional va siempre de la mano del cuidado humano y espiritual. Esta riqueza se refleja también en la belleza de los diferentes ritmos del mundo: si en muchos países las clases se reanudan en septiembre, en otras naciones del hemisferio sur —como en Brasil, Argentina o Chile— el curso escolar sigue el calendario solar y comienza a principios de año. Esta diversidad de tiempos y estaciones garantiza una continuidad ideal de la oración, el compromiso educativo y la presencia junto a los jóvenes durante los doce meses del año, en cualquier latitud. Reanudar hoy significa renovar nuestro compromiso común: «educar los corazones para educar en la Civilización del Amor». En un contexto global que cambia rápidamente, nuestro reto sigue siendo formar ciudadanos cristianos conscientes y solidarios, capaces de construir el futuro con responsabilidad y esperanza. A todos los alumnos, a las familias, a los profesores y a toda la comunidad de la gran Familia Murialdina les dirigimos nuestro más afectuoso deseo de que tengan un curso escolar lleno de descubrimientos y de logros alcanzados juntos.


22 September 2026

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